Las ciudades inteligentes deben ser sostenibles.

En los últimos años se viene hablando con fuerza de un concepto de ciudad en la que la innovación tecnológica juega un papel fundamental en el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos: ¿Será esto por sí solo lo que entendemos hoy como “las ciudades inteligentes”?

Este modelo de ciudad con innovación tecnológica ofrece una diversa oferta de servicios, cuyo punto en común es que están basados en una oferta tecnológica innovadora, la cual ahorra tiempo, costos, es más segura y eficiente.

En nuestro país ya tenemos varios ejemplos de avances en este sentido, gracias al esfuerzo e inversión de algunas municipalidades, como, por ejemplo, la de Cartago, Grecia, San José y Tibás, por mencionar algunas.

La colocación de cámaras de seguridad, agilización de trámites en línea, eliminación de recibos físicos para el cobro de los servicios y parquímetros inteligentes son parte de estas iniciativas.

Si bien, existen esfuerzos como los mencionados anteriormente, los expertos coinciden en que al país le falta aún mucho por hacer en este campo de innovación tecnológica y aún más en el concepto integral de sostenibilidad.

Es claro que la decisión depende del presupuesto que tenga la municipalidad y otras instituciones para hacer este tipo de inversiones, pero aún más importante que esto, está la asignación de prioridades y la valoración de logros que se haya establecido de previo por parte de la comunidad y los decisores políticos, comentó Ana Quirós, presidente del GBCCR.

“Afortunadamente, la tendencia a reconocer la importancia de las ciudades inteligentes es cada vez mayor y además, aparejada al concepto de sostenibilidad para que en efecto toda ciudad inteligente sea sostenible”, añadió Ana Quirós.

Para ARCADIS, una consultora especializada en este tema, hay tres pilares que se deben tener en cuenta a la hora de medir la sostenibilidad de las grandes urbes de nuestro planeta:

Aspecto social: se mide a través de estadísticas sobre la esperanza de vida asociadas por ejemplo a índices de obesidad y salud en general, así como calidad de vida relacionada con costes de vida, seguridad vs criminalidad e inclusión, entre otros.

Aspecto ambiental: que como el término lo indica, está asociado a aspectos como la eficiencia en el consumo de energía y recursos, asociado con índices de por ejemplo uso de energías renovables, niveles de contaminación y de emisiones, tasas de reúso, reciclaje y compostaje, movilidad, prevención y manejo de catástrofes etc.

Aspecto económico: tiene en consideración el PIB y tasas de empleo, así como también aspectos relacionados con los requerimientos y las posibilidades de emprender negocios con éxito en la ciudad, incluyendo muy especialmente los “trabajos verdes” en sectores específicos y prioritarios como el turismo, la construcción y la comunicación.

Si buscamos mejorar la calidad de vida de las personas, por medio de ciudades inteligentes, el elemento de la sostenibilidad debe de estar siempre presente, de lo contrario, el esfuerzo puede ser incompleto o peor aún un sin propósito, según explicó el Ing. Nicolás Ramírez, Director Ejecutivo del GBCCR.

La Asociación Green Building Council de Costa Rica (GBCCR) se distingue por fomentar la cooperación y la participación de la ciudadanía en general, para alcanzar el desarrollo social, económico, cultural y ambiental de la comunidad a través del reconocimiento de los principios de la construcción verde que encaucen el mercado y la gestión pública y privada hacia el desarrollo sostenible tanto en el país como en la región.

Este y otros temas de interés serán parte de la programación del 6to Congreso Internacional de Ciudades Sostenibles – CICS2019, que se llevará a cabo en Costa Rica los días 15, 16 y 17 de mayo, en el Hotel Windham Herradura.

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